Jesús Vega, ex Director de Recursos Humanos de Inditex incluyó a los asistentes del primer Foro de Marketing Relacional y Experiencia de Cliente al Party Business dándoles las claves para crear ambientes más creativos que lleven a fidelizar a su cliente más importante, el interno.

Partiendo de la premisa que la buena experiencia de sus clientes es gracias a sus colaboradores, plantea que la clave para generar una experiencia de servicio inigualable y memorable está en crear una compañía en la que cada colaborador se sienta parte importante de esta.

Actualmente, ya no es más competitiva la marca que optimice sus costos en sus campañas de marketing, el valor diferenciador de la compañía está en que apueste por la creatividad de su cliente interno, que no vea solo títulos académicos sino personas, sentimientos, recuerdos y vínculos. La compañía que apueste por encontrar la felicidad de los colaboradores, alcanza la felicidad de sus clientes externos.

Es por esta razón que nace la necesidad de convertirse en una Empresa Sensual, y para logarlo esta debe diseñar una experiencia para el colaborador que integre:

  • Diversión: las empresas aburridas, que piensen dentro de la caja ya no tienen la misma presencia en el mercado que pudieron tener anteriormente.
  • Bienestar: asegurar que cada colaborador de la empresa tenga un espacio creativo. Se acabaron los cubículos grises, ahora todos pueden crear su propio lugar en la oficina.
  • Afecto: la vinculación emocional de los colaboradores con proyectos que de verdad le apasionen es el camino más rápido al éxito.
  • Se acabaron las pirámides: las empresas más sensuales son aquellas que no tienen una jerarquía sino un grupo colaborativo.
  • Empoderamiento: darle la posibilidad a los clientes internos que sean parte de las decisiones, escucharlos, que sean conscientes que su opinión es decisiva para el rumbo de la marca.
  • Espacio físico: generar espacios que transmitan, que creen conexión con sus compañeros, que sientan que son parte del equipo.

“Estamos cambiando de un mundo competitivo a un mundo colaborativo en donde todos quieren jugar”, los modelos empresariales en los que los empleados eran una pieza más quedó atrás, ahora las compañías más competitivas son esas que apuestan por el colaborador, que son sensuales para las personas y no para los títulos académicos.