Para los marinos, la carta náutica era una guía de la superficie y profundidad del mar, una representación orientada de la configuración marítima que le permitió a los navegantes trazar rumbos para llegar a sus objetivos. Por la misma línea, Alpina ha definido su propia bitácora de navegación que le ha dado un rumbo claro a la compañía, diferenciando sus acciones por estar conectadas a un mapa de sostenibilidad estructurado.

La RSE de Alpina parte de siete desafíos claves, que como eje transversal de la compañía se han incorporado en cada área de la organización, de allí que los proyectos de SOSTENIBILIDAD no sean fruto de una sola dependencia, sino que tengan origen en distintas áreas conscientes de este marco base.

Más que por un tema de reputación o de beneficios externos, Alpina ha incorporado la SOSTENIBILIDAD como una forma de hacer los negocios, como lo destaca Cristina de la Vega, Directora Ejecutiva, y ¿por qué? Porque están convencidos de su papel generando valor social, y esto no solo incluye a los grupos internos sino que integra a las comunidades, generando prosperidad colectiva.

Cristina de la Vega, define la relación con las comunidades como una alianza de crecimiento mutuo, la generación de alianzas que Alpina cataloga como valor social:“buscamos que las comunidades ganen y hemos ido avanzando en lo que nosotros entendemos como RSE. Creemos en la generación de modelos incluyentes, en alianzas que generan un valor tanto para ellos como para nosotros”.

Y prueba de esto es el proyecto desarrollado en Guachucal, Nariño, allí la comunidad indígena, con el apoyo de Alpina, ha creado asociaciones que le permitieron a los ganaderos independientes consolidar la economía local, beneficiando a cada integrante de esta colectividad.

Pero, ¿cómo lo hicieron? el empoderamiento ha sido clave en este proceso, ya que a través de capacitaciones la comunidad ha encontrado rutas de acción para aumentar sus oportunidades: los ganaderos independientes que contaban con menos de dos vacas encontraron nuevas vías, en alianza con ganaderos similares, así compraron un tanque de enfriamiento, que les abrió las puertas como proveedores de leche de Alpina. Capacitación que se traduce en empoderamiento y finalmente en acciones sostenibles.

Todos debemos estar dirigidos a eso, pensando en cómo nuestro negocio puede ser sostenible en el largo plazo. Ser un comunicador transversal para buscar eficiencias, ser un habilitador cuando se necesiten alianzas, y gestionar estrategias siendo un articulador”. Cristina de la Vega.