Dejemos de crear lenguajes complejos y entendamos que el marketing se hace de humanos a humanos. Durante años, nosotros, la gente de marketing hemos complicado cada vez más el entorno, tal vez para sustentar nuestros proyectos, o para enredar al enemigo, para sentirnos y aparentar ser más importantes, no se.  Llevaba ya meses sin escribir para Speak1to1, y hasta ahora me atrevo a escribir algo que tal vez aporte a toda la comunidad, algo que fue inspirado en “There is no more B2B or B2C: It’s Human to Human, #H2””.

Hacer más técnico el marketing no necesariamente significa volverlo enredado o inalcanzable, a veces es tan sencillo como ponernos en los zapatos del otro y entender cómo debemos hablarle para que nos entienda, y sobre todo sorprenderlo. Si en el marketing que haces le estás hablando a un consumidor de una bebida energética o a el presidente de una multinacional de software, nunca olvides que le estas hablando a un ser humano, un ser humano que siente, que sueña, que se enamora, que se defrauda, que duda, que comete errores, un ser humano tan o más sensible que tú.

Por esto no te enredes en contarle historias ficticias o demasiado extravagantes, ponte en sus zapatos y piensa qué le gustaría escuchar, o más sencillo trata de hablar con él, escucharlo, entenderlo; y tal vez descubrirás que la manera de sorprenderlo para que se arriesgue con tu marca es más sencilla de lo que te imaginas.

No olvides que puede que él no quiera comprarte, ni a tu marca ni a las demás; por eso a veces el proceso de cortejo puede ser más fácil y efectivo si le demuestras que lo entiendes. Piensa que los seres humanos a veces carecemos de cosas básicas como afecto, participación, compresión entre otras, y puede que tu marca, si lo piensas mejor, se convierta en un satisfactor de esa necesidad.

 Al diablo con el B2B, B2C, B2E o B2A, a menos que quieres dejar esta profesión y hablarle a maquinas o animales.