Seguramente asentirán con la siguiente afirmación, -todos los momentos son mucho mejores cuando se comparten con amigos-.

En los negocios, cada grupo de interés tiene un rol especial, el cliente es la pareja, la familia es la competencia y ese mejor amigo que hace todo más divertido, gracias a su creatividad y motivación, es el colaborador. Por eso, para hablar de Recursos Humanos debemos entender que para la empresa lo más importante son las personas, el talento humano.

Jesús Vega, ex director de RRHH de Zara, explica en entrevista con el Observatorio de Recursos Humanos que el elemento diferenciador en la cadena de valor se desarrolla mejor cuando las organizaciones comienzan a ser más flexibles, informales, ambiciosas e igualitarias.

Pero esta transformación no ha sucedido, poniendo en desventaja a las marcas frente a las grandes compañías que sí han entendido que más que un jefe se necesita un líder, más que control se necesita una cultura que sea el alma y la característica extraordinaria de la marca.

1. Partamos de la cultura organizacional 

“La cultura es la personalidad de la organización, la que define cómo es. Esos rasgos son tremendamente valiosos. Porque los productos, las cuentas de resultados, las estrategias… vienen y van, mientras que la cultura es la que aporta un punto de apoyo al que agarrarte para poder mantenerte a flote”. Este es el elemento fundamental y depende de los miembros de la empresa reconocer el valor que tiene el talento humano y así trabajar con amigos en vez de funcionarios.

Y en este proceso no podemos pasar por alto el hecho de que el rol principal en este cambio de cultura lo desempeñan los líderes, desde allí parte cualquier estrategia, desde la voluntad de la gerencia de apostar por su equipo de trabajo.

2. “Hay que sentirlo y hay que hacerlo, no solo basta con decirlo”.

El mundo está evolucionando a una velocidad inimaginable, el futuro es el presente de cada día y las empresas están comenzando a entender que la clave es adaptarse a los cambios. El mercado más que conocimiento exige pasión, energía e innovación: esas son las claves para lograr la diferenciación y la organización debe enfocar sus esfuerzos para promover estos elementos dentro de su equipo.

3. Se trata de sentir y crear un ambiente donde todos los colaboradores lleguen a trabajar contentos y se sientan realizados.

“Lo fundamental es comprender que por encima de las personas no hay nada, que cualquier transformación cultural debe estar soportada en unos cimientos sólidos y que le toca a RR.HH. cuidar de la identidad cultural de la organización y reforzarla constantemente para evitar que evolucione en lugar de hacia la virtud hacia el vicio.” A todos los colaboradores hay que atraerlos para seguir contando con personas talentosas que busquen ser proactivas, flexibles y autónomas en un entorno que se los permita.

En un mundo digital como el de hoy donde el talento reside en la capacidad de adaptación y uso de las tendencias día a día, la invitación es a replantear el concepto de éxito y volver a interpretar el modelo de negocio y empresa. Apostar por ganar más desde las personas y no sólo en las ventas; así lograremos vincular emocionalmente tanto al cliente como a los colaboradores, que terminan siendo el mejor amigo de la marca.

“Hoy en día se espera que el área de Recursos Humanos desarrolle un modelo que transforme a las personas en el más valioso respaldo e impulsor de la estrategia de la organización”, Óscar Javier Jiménez Yepes en Great Place to Work.

¿Cómo integrar a tu recurso humano en las estrategias de relacionamiento con clientes?

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