Todos tus amigos, conocidos, compañeros, colegas y demás son en un inicio lo mismo para ti: desconocidos. Sin embargo, a medida que vas interactuando con ellos los conocerás más y entenderás por qué son como son. De ti depende si los encuentras afines a tu personalidad y gustos para así volver la relación más cercana. Y así es como funciona en sus fases iniciales el Inbound marketing.

Inicialmente debemos reconocer el hecho de que como individuos tendemos a crear arquetipos ideales de las personas con las que queremos relacionarnos, así funciona también con las empresas que entran en el medio digital para aumentar su visibilidad. Estos arquetipos suelen encasillarse en los grupos de interés de tu empresa, es decir son aquellos que sabes que tienen el poder adquisitivo y necesitan o pueden necesitar el producto que estás ofreciendo.

Por lo tanto, debes de buscar hacerte visible; por ejemplo te gusta el rock y si buscas relacionarte con gente acorde a tus gustos deberías buscar frecuentar lugares y eventos que tengan algo que ver con ellos, en este caso irías a conciertos de rock y eventos similares para aumentar tus posibilidades de conocer a alguien que cumpla ciertos aspectos de tu arquetipo ideal. Con el Inbound Marketing debes hacer lo mismo, es decir crear páginas en redes sociales, escribir un blog, y mantener un sitio web que apele a las características que buscas en tu grupo de interés. Debes hacerte visible y atractivo para crear interés.

Lo razonable a continuación sería buscar obtener la información básica de esta persona, en el caso personal el ejemplo ideal es la clásica frase que ha sido repetida por años en bares de todo el mundo: “¿te puedo invitar un trago?” Sencillo y al punto. Buscas algo y a cambio de ello ofreces algo que puede interesarle a la persona. En el Inbound Marketing ese “algo” que puedes usar como moneda de cambio es contenido, cosas tan sencillas como ebooks, guías, hojas de tips y cualquier cosa en general que pueda interesarle a tus grupos de interés. En el momento que obtengas esa preciada información de contacto habrás conseguido un lead que posteriormente será sumamente útil.

Hasta ahora has hecho todo bien, te has hecho atractivo a tus grupos de interés y los has logrado conocer, sin embargo aquí viene la parte en la cual el componente emocional juega un gran papel y donde puedes resaltar por encima de cualquier otra compañía con la cual tu cliente haya interactuado.

Retomemos el ejemplo del bar y asumamos que después de presentarse la persona en la cual te interesaste esta hizo un comentario específico acerca de algo relacionado a sus gustos. Pasadas las horas puedes retomar este comentario y recomendarle algo, produciendo así una reacción favorable en ella. Asumamos que uno de tus leads se interesó en un tema específico de tu blog o página web, ahora depende de ti recomendarle un artículo relacionado a ese tema que le pueda interesar. Parece ser un exiguo detalle, sin embargo una simple recomendación ya te ha hecho sobresalir entre la competencia.

Digamos que pasaste un gran rato con esta persona y que te permitió enriquecer tu perspectiva y demás, sin embargo si al siguiente día después de haber obtenido algo beneficioso de ella no vuelves a entrar en contacto con ellas, habrás lanzado una gran oportunidad por la borda. De ti depende mantener una imagen favorable como una compañía interesada más en las personas que en el dinero, y eso solo lo logras al seguir en contacto con ellas, ofreciéndoles productos y servicios como los que proveíste antes de la compra, pero por encima de esto está tu preocupación por lo que ellas piensan, debes preguntarles, hacerles saber que te importan por medio de encuestas, respondiendo a sus inquietudes y buscando enmendar tus errores. Si haces esto te encontrarás sin duda alguna ante clientes leales que además de ser fieles llevaran el mensaje de tu compañía adonde sea que vayan.

Como conclusión no queda más que decir que tanto en el ámbito personal como en el corporativo depende de ti y de ti nada más lograr los resultados que buscas, las cosas que quieres no solo pasan, tú haces que pasen al hacer llegar a la gente adecuada en el momento correcto y cuando debe ser tu mensaje.