Para empezar hay que decir que comenzar cualquier tipo de negocio no es un trabajo fácil, de hecho no muchos sobreviven a los primeros años. Sin embargo, y suponiendo que ya se ha superado ese punto, las cosas se complican cada vez más y uno de los temas más problemáticos y a los que siempre deberá prestársele mayor atención con los clientes y es que de ellos depende cualquier empresa.

Pero existen muchísimos tipos de clientes y lidiar con ellos es un tema de nunca acabar, por eso es tan importante identificar el tipo perfecto de cliente que le sirve a nuestra empresa y es entonces donde las ranas se convierten en “príncipe”, el cliente perfecto, pero si no se cuidan es posible que se vayan.

Para evitar esto es necesario implementar estrategias de retención y recuperación de esos clientes insatisfechos y solo se puede lograr con atención, demostrarles que aun importan a la empresa y dar solución a sus inquietudes y a sus quejas.

Es importante entender que la importancia de un cliente no llega hasta el momento de la compra, de hecho el servicio posventa llega a ser incluso igual de importante si como empresa se busca permanecer en el top of mind del consumidor, hay que recordar que desafortunadamente un solo  comentario negativo de un cliente insatisfecho puede causar un mayor impacto que varios comentarios positivos en la imagen de una empresa.