Para algunos la imagen es supremamente importante y sobre todo lo que proyectamos a los demás. Para el caso de las empresas es exactamente igual, de hecho uno de los factores más relevantes para lograr el éxito, es la forma en la que nuestros clientes nos ven, la forma en la que somos percibidos por el mercado.

Al igual que en las relaciones interpersonales todo comienza con la forma en que somos percibidos, las sensaciones que despertamos en la otra persona, si despertamos un cierto grado de confianza, si la comunicación fluye, incluso en como nos vemos a simple vista. Así mismo para una empresa es importante despertar confianza en los clientes y como no puede valerse del lenguaje corporal, sus herramientas más poderosas son la comunicación constante y el buen servicio.

Pero ¿cómo podemos saber si estamos siendo percibidos de la forma que queremos serlo?, la respuesta es muy sencilla, estamos de acuerdo en que lo más importante son los clientes, bueno pues son ellos quienes nos dirán cuando algo esté mal, pero debemos estar atentos y tomar medidas y es ahí donde una correcta estrategia de marketing relacional se vuelve importante.

Para cambiar una mala imagen, solo necesitamos un poco de interés en nuestros clientes, lo que buscan, lo que necesitan y lo que esperan es tan importante como lo que odian y al tenerlo en cuenta, se convierte en una herramienta para lograr una relación más estrecha con ellos.