Todos los seres humanos somos marcas y visualizarnos así nos permite hacer un mejor análisis de cómo vendernos personal, laboral o profesionalmente. Así es el marketing personal, una experiencia de construcción interna que bien vinculada a los ideales de una marca trabajan conjuntamente por el bien de los dos.

Marcas que se globalizan y requieren de personal capacitado y capaz de representar a la compañía.

¿Qué es el marketing personal?

El marketing personal incluye los marcos definidos socialmente de cómo debemos proyectarnos, vestirnos, presentarnos, la forma en la que hablamos de los demás y la elección apropiada de determinados accesorios o atuendos.

¿Cómo se relacionan el marketing personal y la imagen de las compañías?

Hay una estrecha relación entre ambas. Pues bien, cada individuo es un vocero de la marca y por ende transmite en sus comportamientos, en su apariencia y con su compromiso la esencia de la misma.

Por eso cuando se hacen cambios de imagen en las empresas es necesario trabajar para que la gente se sienta bien con el nuevo uniforme o con las modificaciones hechas. Hay que trabajar en las actitudes y comportamientos personas, ya que ellas mismas venden o son imagen de la compañía, por eso han de entrenarse coherentemente con lo que es la empresa. Así lo destacó Sylvia Meléndez, especialista en glamour protocolo y etiqueta.

Avianca, un caso de éxito

El cambio de uniforme de Avianca es el ejemplo de lo anterior, luego de una labor de unificación de características y recomendaciones de uso y portabilidad del uniforme, los esfuerzos se vieron reflejados en una percepción cercana y amable. Y vale la pena destacar que este es el primer ingrediente en una buena experiencia de servicio.