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Lo que aprendí de los blogs escribiendo blogs

Un blog funciona mejor que un currículum, la marca personal impide que te diviertas, el SEO atenta contra la originalidad y otras cosas que aprendí de los blogs escribiendo blogs.

Un blog vale más que un curriculum

La solución elegante es mi blog de guion. Mi primer blog. Lo comencé tras descubrir que una película con dos premios y dos menciones —la última que escribí— no me trajo nuevos trabajos. Así que el blog comenzó como una forma desesperada de llamar la atención. Quería decir “¡Busco curro!” sin decirlo.

Durante el primer año del blog escribí mucho, acabé quemado, no conseguí proyectos como guionista y los seguidores eran amigos y conocidos (la mayoría, ajenos al sector audiovisual). Realmente sabía por qué tenía pocas visitas: escribía “recetas de guion”, pero sin gracia; refritos de manuales que, realmente, no fueron de mucha ayuda en el desempeño de mi profesión. Quise abandonarlo.

“No lo dejes ahora”, dijo mi mujer.

Un blog funciona mejor que un CV

Le hice caso, por una vez. Comencé a hablar de mí, comencé a escribir “mis recetas”, cómo veía las cosas y no cómo otros la veían, a escribir entradas donde las imágenes (viñetas ilustrativas) fueran tan importantes como las palabras, en vez de adornos. Poco a poco, el blog adquirió relevancia, y comenzó a ser seguido por profesionales y centros de enseñanza. Conseguí algunos trabajos como guionista, como consultor, charlas y talleres. También fue la “tarjeta de visita”  que presenté a Yorokobu.

Ahora, mi currículum como guionista —que comienza en 1997— está a la sombra de La solución elegante. En el blog cuento lo que sé, cómo veo las cosas y lo que podría hacer.

Visto esto, recomiendo escribir un blog a todo profesional que inicia su carrera o que necesita visibilidad. En algunos casos, y para ciertos profesionales, un blog atractivo funciona mejor que un currículum. Si eres periodista, guionista, creativo publicitario o desarrollas cualquier otro trabajo donde la palabra es la base, el blog dice más de tus actitudes y conocimientos que las líneas en un currículum.

El SEO mata tu originalidad

El SEO (Search Engine Optimization) o cómo escribir para que la gente te encuentre en Google mata la originalidad que pueda tener un blog.

En primer lugar, el SEO destroza los títulos. Si las novelas se titularan conforme al SEO tendríamos cosas como éstas (en negrita, las recomendaciones):

Fahrenheit 451 —> El bombero pirómano del futuro
Las uvas de la ira —> Agricultores emigran por la crisis
El gran Gastby —> Rico extravagante da fiestas en las que no aparece
1984 —> Gobierno controla a los ciudadanos mediante videovigilancia

Escribir para uno y no para la primera página de Google

Muchos comienzan un blog sin reparar en el SEO. En mi caso me obsesioné a la hora de escribir los títulos y redactar el contenido. Los post eran “cinco cosas para…”, “cómo hacer…” y similares. Listas. A Google le gusta las listas, pero esto acaba matando un blog. Si hablas de lo mismo y de la misma manera que los demás, Google no te dará una medalla; para Google gana el primero que lo dijo. Sin embargo, si hablas de lo que realmente quieres hablar es probable que Google te premie.

Una entradas de blog contraria al SEO por título y contenido como El principio de incertidumbre de Gilligan está entre las 5 más leídas “de todos los tiempos”.

Nadie sabe nada

Escribiendo para Yorokobu me he llevado más de una sorpresa. Mientras que puedo intuir si un artículo de mi blog más o menos gustará a mis lectores, esto no puedo “predecirlo” para Yorokobu. No acierto si pienso “esto lo va a petar”, igual que no acierto cuando pienso “esto interesará a cuatro gatos”. Por ejemplo, un artículo como ‘Dates’ o quiéreme como soy sobre una serie que pocos habían visto, obtuvo repercusión en las redes. Quizá el “truco”, por llamarlo de alguna manera, fue utilizar Dates como excusa para hablar de las relaciones de pareja en la actualidad. Realmente es de lo que quería hablar. Así que supongo que la única regla válida es la que Hank Moody dice a unos de sus alumnos:

De hecho, hay blogs de ganchillo con más seguidores que algunos blogs que describen las características del último smartphone. Quien comenzó el primer blog de ganchillo lo hizo porque quiso, por pasatiempo, y luego descubrió que otras personas lo seguían. Visto esto, no conviene fiarse de los talleres que te prometen cómo hacer un contenido viral. Nadie sabe nada de lo que funcionará y lo que no.

La marca personal te limita

La marca personal impide hacer cosas divertidas

Los gurús de la “marca personal” dicen que hay que tener cuidado con lo que se dice en el blog y en las redes; que hay que ser profesional en todo momento; que solo los fines de semana puedes escribir “tuits ligeros que demuestren a tus seguidores que eres humano”. Seguir estos consejos solo conduce a convertirte en un bloguero soso. Por experiencia…

… Uno dice “uy, esto no lo puedo decir, yo”. Y así se pierde una oportunidad para hacer algo divertido. Lo más probable es que suceda esto:lo que a ti te parece una tontería, es lo que da el éxito a otro.

Otros blogueros caen en el “reverso tenebroso” de lo “políticamente incorrecto”. Para estos, la “marca personal” es actuar como malote en todo momento. Si muere alguien, chiste; si hay una tragedia, chiste…

Ser soso-para-gustar-a-todos como ser malote-porque-sí limita. Hay momentos para ser serios, otros para ser tonto, otras para gritar contra esto o aquello… Es posible que así no cultives “una marca personal”, pero serás tú, sin la esclavitud de los tuits programados y descubrirás nuevas formas de contar las cosas. Escribir un blog es descubrirnos a nosotros mismos, y decirles a los demás “así soy, quiéreme o déjame”.

Este nota es cortesía de nuestros amigos de Yorokobu.


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Krusty, el payaso, y la nueva publicidad

KRUSTY BURGER: DE LA PUBLICIDAD TRADICIONAL AL ADVERTAINMENT

Herschel Shmoikel Pinkus Yerocham Krustofsky ha creado un imperio económico comercializando productos con su nombre artístico: Krusty, el payaso. El éxito de los productos Krusty depende en gran medida del show como plataforma publicitaria. Krusty, que tiene una excelente intuición para los negocios, aplica las últimas técnicas publicitarias a su producto estrella: Krusty Burger.

A través de amigos comunes conseguí que Krusty hablara conmigo a través de Skype sobre las nuevas estrategias publicitarias para Krusty Burger.

Krusty aparece en la pantalla rodeado de vapor de agua. Está en la sauna. “Dispara, chaval, que me esperan en una timba de poker”, dice Krusty. Quiero saber por qué apenas hay anuncios de Krusty Burger en la televisión de Springfield.

Ah, la publicidad tradicional… A uno le entran ganas de matar al que pone anuncios… ¡Dios! ¿Cómo pueden cortar un chiste por la mitad? ¿Como pueden?”, dice Krusty. Da una calada a un pitillo y continúa: “Los telespectadores se cabrean con la cadena, se cabrean con los anuncios, hacen zapping y cuando vuelven se han perdido cinco minutos de mi espectáculo. No quiero que un anuncio de Krusty Burger interrumpa una película. Yo hago advertainment”.

“El advertainment mezcla de advertising (publicidad) y entertainment (entretenimiento). Otros dicen branded content; es lo mismo“, dice Krusty. Le pido ejemplos. “En mis monólogos para adultos siempre hay un inglés, un español y un francés en un Krusty Burger. Quiero que la gente piense que Krusty Burger es una marca divertida”.

Le pregunto qué diferencia hay entre product placement y advertainment.

“¿Usted ha visto Médico de Springfield? Dios mío… Esas mesas llena de cosas para desayunar. No sé cómo no se caía del peso. Eso es product placement: que salga la marca de la leche o de los cereales como sea”, dice Krusty. “Hubo una temporada en la que una Krusty Burger aparecía sí o sí en todos los sketches del show”, dice Krustyllevándose la mano a la cara.

Advertainment hace que la marca forme parte del espectáculoCon advertainment la marca no es un adorno: tiene importancia. Puede que incluso no sepas que está ahí, pero está. Estoy a punto de hacer un remake deNáufrago con una pelota Krusty Burger. Eso también es advertainment. La pelota es un elemento dramático“, diceKrusty.

Suena el móvil y Krusty responde. “Perdona, chaval, era mi agente: he cerrado otro negocio” dice Krusty. No pregunto; intuyo que me lo dirá. “He conseguido que las distintas variedades de Krusty Burger aparezcan en el comecocos: esa es otra forma de hacer publicidad, se llama advergaming”.

Krusty quiere contarme dos chistes para su próximo espectáculo infantil. El actor secundario Mel interrumpe para comunicar que falta media hora para el poker. Krusty se despide de mi, no sin antes invitarme a un Krusty Burger: “La bebida es gratis; bueno, sólo el primer vaso”.

Este artículo fue publicado originalmente por nuestros amigos de Yorokobu en este link.


RSC, Redefiniendo el Capitalismo a través del Diseño

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) ha estado presente desde finales de los sesenta y principios de los setenta, cuando las corporaciones multinacionales (MNC) introdujeron el término stakeholder, es decir, aquellos sobre los que las actividades de una organización tienen un impacto.

La RSC funciona como un integrado mecanismo auto-regulado y su objetivo es abarcar la responsabilidad de las acciones de la empresa y fomentar un impacto positivo a través de sus actividades sobre el medio ambiente, consumidores, empleados, comunidades, stakeholders y todos los demás miembros de la esfera pública, que también pueden ser considerados como partes interesadas.

Los críticos argumentan que la RSC distrae de la función económica de las empresas, mientras que otros sostienen que la RSE no es más que una fachada o un intento de los gobiernos de controlar las poderosas empresas multinacionales. Además, en el pensamiento neoclásico, en el estrecho punto de vista del capitalismo, se considera que las empresas contribuyen a la sociedad generando un lucro, que apoya el empleo, salarios, compras, inversiones e impuestos. Milton Friedman sostiene que la realización de un negocio ya es un beneficio social suficiente.

Dos décadas de incentivos sobre los consumidores para que compren cada vez más, la creciente competencia, la presión a corto plazo de los accionistas, han dado lugar a oleadas de reestructuración, reducciones de personal y al traslado de las empresas hacia las regiones de bajos costes que a su vez han resultado en la comoditización de éstas, la competencia de precios, poca innovación, un crecimiento orgánico lento y la pérdida de una ventaja competitiva definida. Las comunidades donde operan las empresas acaban por percibir poco beneficio, incluso a medida que los beneficios de éstas aumentan.

Un negocio necesita una comunidad exitosa, no sólo para crear demanda de sus productos, sino también para proporcionar bienes públicos esenciales y un infraestructura de apoyo. Una comunidad necesita negocios exitosos para proveer puestos de trabajo y oportunidades de creación de riqueza para sus ciudadanos.

La Creación de Valor Compartido (CVC), que se centra en la relación entre progreso económico y social, es inevitable y probablemente puede desencadenar la próxima ola de crecimiento global. Al igual que los gobiernos y las ONG, las empresas también deben centrarse en resolver problemas sociales. Esto requerirá de una colaboración intersectorial —sin ánimo de lucro, público y con ánimo de lucro— y la creación de nuevos modelos organizativos híbridos.

Hay tres principales estrategias para crear valor compartido: reconcebir productos, servicios y mercados, redefinir la productividad en la cadena de valor y permitir el desarrollo de clusters locales.

En un contexto de crisis, nuestro enfoque centrado en el ser humano es una respuesta predominante a la creación de valor. Por lo tanto, nos parece natural que pongamos nuestro proceso holístico y creativo al servicio de la CVC, ya que está fundamentalmente alineado con el propósito de Soulsight: ¡Hacer de nuestro mundo un sitio mejor!
Aún así, existe una importante falta de estructura, ya que las empresas todavía están atrapadas en el viejo modo de pensar, creyendo que los problemas sociales deben ser atendidos en la periferia de sus modelos de negocio y no en el centro. Sin embargo, el concepto de CVC ha atraído a un número creciente de empresas multinacionales, como General Electric, Google, IBM, Intel, Johnson & Johnson, Nestlé, Unilever y Wal-Mart, ya que presienten que puede llegar a ser la ventaja competitiva del futuro.

Este artículo fue publicado en la edición impresa de la revista Yorokobu, nº 31, y autorizada su publicación por nuestros amigos de Yorokobu www.yorokobu.es

Tiago Dias Miranda. Service Designer. Soulsight


Marketing de contenidos. Cuando lo que dices y haces te vuelve interesante.

Marcus Hurst. Es el co-fundador de Yorokobu, un blog sobre creatividad, innovación, diseño y marcianadas, que dio el salto de lo digital al papel, descubriendo en su camino que a muchas marcas les interesaba su trabajo.

Hoy, ademas de la revista, generan contenidos para otras publicaciones, y crean espacios en Yorokobu donde las compañías hablan de temas que son realmente interesantes para las personas.

Así, lo que comenzó como un sencillo blog, hoy es toda una maquinaria que sabe que más que nada, a la gente le interesa lo que dices cuando es bueno, eso es hacer Marketing de contenidos.

"Take a walk on the slow side"

https://www.youtube.com/watch?v=Eb-UKyXbtZ4