No es un secreto para nadie, que una empresa necesita a sus clientes para ser exitosa, consumidores de productos y servicios con los cuales existe una relación. Lo que pocas personas saben es que existen diferentes tipos de relaciones con los compradores, pues dependiendo del mercado en el que cada organización se encuentre, necesitará y se comunicará con sus clientes de diversas formas, desde un apretón de manos hasta el beso de buenas noches, cada público recibirá algo diferente.

Existen tres modelos de relacionamiento:

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El apretón de manos

Se trata de los negocios tradicionales que todos conocemos, que se limitan a la transacción de compra y venta entre la empresa y el consumidor. No existe una verdadera relación entre ambos, pero esto no significa que sea un modelo poco apropiado; en compañías como Kodak o McDonalds, existe este modelo y funciona para lo que el cliente busca y lo que la empresa ofrece: crear el mejor producto, desarrollar e innovar constantemente nuevos productos y enfocar los procesos de la organización alrededor de él.

El abrazo 

Es la relación en la que las organizaciones se centran en el cliente. Para ellas lo más importante es conocer las expectativas del consumidor, brindar una experiencia increíble; crear la mejor solución, tener una cultura de servicio, obtener insights y segmentar a los públicos son las misiones de negocios como Amazon, Apple y la cadena de hoteles Marriott, para los cuales la relación es lo más relevante, pero puede verse afectada por el desarrollo del producto.

El beso de buenas noches

Este tercer modelo de relacionamiento es, tal vez, la forma más exitosa de relacionarse ya que implica una mezcla de los dos anteriores y significa la dependencia entre negocio y cliente. Organizaciones y redes sociales expertas en este modelo como Facebook o Coca-cola, por ejemplo, crearon relaciones sólidas con sus consumidores desde el éxito que ambos consiguen por esa relación.

Son grandes negocios que hoy en día no deben elegir entre producto y cliente sino que gracias a la gestión de su relacionamiento brindan experiencias que compromenten a sus públicos logrando ser tenidas en consideración en cualquier momento y en cualquier lugar, incluso cuando no existe una transacción económica de por medio.

¿Cómo es el modelo de tu organización?

Si tu negocio no es de los que dan besitos de buenas noches a sus clientes, no te preocupes, esto no significa que esté destinado al fracaso. Simplemente, significa que tal vez debes trabajar más en tu  modelo de relacionamiento, sólo así podrás descubrir cuál es el centro de tu empresa y enfocar todos tus esfuerzos para que tanto producto como cliente sean tu objetivo y logres alcanzar el éxito con la ayuda de tus consumidores.

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