La popular serie de la AMC no sólo nos ofrece entretenimiento sino que, sí estamos atentos, podemos extraer buenos consejos a través de sus protagonistas que podemos aplicar al marketing.

A pesar de que la serie está ambientada en la década de los 60, sus diálogos, mordaces y directos, nos ofrecen una serie de interesantes consejos que podemos trasladar al mundo del marketing actual.

1.-Haga lo que venda

La creatividad puede hacernos ganar premios a las campañas más originales pero no siempre aseguran las ventas. Podemos desarrollar campañas con los mejores profesionales y los medios más avanzados, pero al final si todo este trabajo no se traduce en ventas habrá sido inútil. Tenemos que pensar siempre con perspectiva acerca de lo que llama la atención de los consumidores, qué es lo que necesitan y, sobre todo, detectar los puntos débiles de estos para transformarlos en ventas.

2.-Sea único

Don Draper afirma en un capítulo de la segunda frase uno de los grandes consejos que podemos encontrar en Mad Men: “El éxito viene de sobresalir, no de encajar”. Tenemos que asegurarnos una posición única y no ser copias de nuestros competidores. Hay que tener en cuenta cuáles son las necesidades de nuestros clientes y asegurarnos un nicho de mercado, ya que es la mejor forma de asegurar las ventas.

3.-No existe el “yo” en el equipo

En la serie podemos ver como Don Draper tiene por costumbre despreciar las ideas de sus empleados y no valorar sus esfuerzos y esto le aleja de su equipo. El camino hacia el éxito pasa por un equipo sólido, unido y dispuesto hacer lo que sea necesario para superar las expectativas de sus clientes para aumentar la lealtad de estos.

4.-Investigar, clave del éxito

Draper se esfuerza al máximo por conocer a sus clientes y no espera a que estos le proporcionen la información que necesita, sino que investiga hasta que es capaz de saberlo todo sobre ellos y pensar igual que lo hacen estos. La investigación es uno de los pilares fundamentales de cualquier campaña de marketing y no hay que escatimar en gastos ni equipo humano a la hora de conocer toda la información que necesitamos para ofrecer el mejor de los servicios a nuestros clientes.

5.-Cambiar la historia

Draper aconseja a uno de sus clientes que si “la historia hace que su marca se vea mal, cambie la historia”. Con esto nos da una lección de cómo debemos responder ante la prensa negativa. Si nuestra marca está recibiendo duras críticas por parte de los medios de comunicación, tenemos que darle la vuelta y ser positivos. Nuestro deber es buscar la forma en que nuestra marca pase de las críticas a convertirse prácticamente en un héroe. Trabajo que sólo pueden resolver los genios creativos.

6.-No poner todos los huevos en la misma cesta

A diferencia del método profesional de Draper, la diversificación de medios a la hora de lanzar nuestras campañas nos ayudará positivamente a ampliar nuestro nicho de mercado haciendo que nuestra publicidad sea más rentable.

7.-La imagen es el rey

La imagen es muy importante para las marcas ya que son el elemento con el que nuestros clientes nos identifican. Debemos ser conscientes en todo momento de lo que hacemos y cómo lo hacemos, ya que todo influye en la creación de una imagen de marca. Hay que asegurarse de que las personas puedan reconocer nuestra marca en cualquier lugar o plataforma ¿Acaso creías que los trajes y corbatas que aparecen en Mad Men no tienen esta intención?

8.-Sea analítico

Mientras que Don Draper es un genio creativo el mundo del marketing actual requiere que seamos mucho más analíticos por lo que debemos contar con herramientas de análisis que nos permitan tomar decisiones conociendo todos los detalles.

9.-Probar, probar y volver a probar

Hay que poner a prueba todos nuestros métodos para saber cuáles son más eficaces. Una buena forma de hacer esto es recurrir a los grupos de discusión como sucede en Mad Men, grupos de enfoque nos ayudarán a determinar exactamente en lo que estamos y no estamos trabajando.

10.-No intente esto en el mundo real

Tan sólo en Mad Men podemos beber mucho y estar tumbados en el sofá de la oficina.

Esta nota fue publicada originalmente en MarketingDirecto.