Para nadie es un secreto que el mercado es una zona de batalla donde solamente los que están completamente preparados sobreviven, sin importar el tipo de negocio que tenga una empresa habrán 10 más que querrán quitarle “un pedazo de pastel” y solo logran figurar aquellos que estén más fuertes en sus procesos.

Quizás uno de los aspectos más importantes del funcionamiento de las empresas y también uno de los más olvidados son los proveedores, y es que a la hora de la verdad no se puede ofrecer mucho si no se tiene una buena materia prima, sea cual sea la actividad económica a la que se dedique un compañía. Por muy novedoso que sea nuestro producto o por muy revolucionario que pueda llegar a ser, si no está elaborado con la mejor materia prima o por lo menos con unos materiales medianamente decentes, lo más probable que esté destinado al fracaso ya que la calidad de un producto es uno de los valores más importantes al ojo del consumidor y son ellos quienes deciden quien gana la guerra.

De ahí la importancia de escoger bien quien va a conformar el grupo de nuestros aliados, no es necesario que sean amigos o conocidos, más sin embargo es importante forjar con ellos una relación de lealtad absoluta, ya que ambas partes se beneficiarán de dicha alianza

Solo al darnos cuenta del verdadero valor que tienen nuestros proveedores como aliados, podemos visualizar el nivel de batalla que tiene nuestra empresa, solo así nos daremos cuenta en realidad el alcance de nuestras tropas y lo que se necesita para triunfar en el campo de batalla.